Tras la pandemia, nos acercamos al final de un año que debería haber sido el de recuperación de la tranquilidad económica, social y personal. Llega un 2023 en el que uno de nuestros principales sectores económicos como es el de la hostelería, deberá afrontar nuevos retos.
- Los restaurantes se basarán en la rentabilidad y no en la venta, de ahí la subida de precios: En este entorno empresarial cada vez más competitivo y con esta situación económica poco estable, los objetivos de explotación de los restaurantes deben basarse en la rentabilidad y no en la venta. Durante mucho tiempo, el emprendimiento en restauración era sinónimo casi seguro de éxito en afluencia de público. Antiguamente los restaurantes ponían el foco en llenar el local y vender, sin darle mucha importancia a los costes y a la rentabilidad del negocio. Actualmente y con el cambio económico, se hace impensable que un negocio pueda sostenerse sin previamente haberse estudiado y pensado todo sus recursos y gastos, donde la facturación ayuda a cumplir los objetivos.
- Mantener el personal estable y contento: Si algo ha cambiado tras la pandemia, es la necesidad de mantener los equipos de trabajo y plantillas estables y contentas. A día de hoy el mercado del talento no está en su mejor momento y por ello, los negocios deben focalizarse en ofrecer entornos de trabajo adecuados, y buenas condiciones laborales. En la actualidad no existen profesionales mejores o peores, sino distintos, con diferentes habilidades a las que el sector no estaba acostumbrado. Se tratan de generaciones diferentes en la que la forma de motivar y transmitir pasión a los trabajadores ha cambiado completamente conforme a otras épocas.
- Búsqueda de perfiles directivos y de responsabilidad: En un sector cada vez más profesional, ordenado y jerarquizado, se demandan puestos de dirección y responsabilidad con experiencia, es decir puestos más prestigiosos y que requieren de experiencia, conocimiento y formación. A día de hoy estos profesionales solo cambian de trabajo por proyectos, es decir, por una idea de negocio bien planificada, real, tangible y sostenible donde pueda explotar su potencial. Los hosteleros y sus equipos de contratación deben hacer hincapié en transmitir a los entrevistados las fortalezas de su negocio con objetividad, para atraer puestos de responsabilidad y dirección de talento que aporte nuevos conocimientos y habilidades a sus equipos.
- Tecnología y los procesos de trabajo para los suministros: Con la subida de precios actual, las cuentas de los comercios se han visto afectadas negativamente. Por eso es el momento idóneo para invertir en tecnología y en procesos internos del restaurante, para así amortiguar el golpe. Tecnología que ayude a los equipos a ser mas productivos y poder ahorrar energía y tiempo en sus procesos de trabajo. También tecnología de atracción de clientes o atenderlos de manera mas eficiente. Y como no, tecnología para obtener información de manera inmediata y así tomar las mejores decisiones. La implementación de la tecnología en estos negocios, permite a los integrantes de la plantilla trabajar de forma ordenada, productiva y eficaz minimizando así los gastos imprevistos que en muchas ocasiones son ajenos a la actividad propia del restaurante.
- Madrid como ejemplo de llegada de inversión internacional: Durante estos dos últimos años, España ha recibido variado capital internacional para abrir nuevos establecimiento hosteleros. El epicentro ha sido Madrid que actualmente es un auténtico hub gastronómico europeo. Muchas marcas, empresas, y empresarios con negocios de éxito en sus países de origen han ido abriendo establecimientos otorgando Madrid como principal opción. En este 2023 los negocios estarán mas preparados para los imprevistos si cuentan con procesos definidos, un equipo estable una dirección coordinada y experimentada y una tecnología aplicada a la rentabilidad del restaurante.


